Metas

Mi trabajo te ofrece la oportunidad de mejorar tu calidad de vida a todos los niveles. La paz, la plenitud, la felicidad y el éxito están dentro de tí, pero para conseguirlas hay que trabajar con una metodología muy concreta, integrando los dos hemisferios cerebrales.

La integración de los hemisferios cerebrales

La sociedad nos ha educado en la cultura de la dependendencia externa a través de una formación excesivamente centrada en lo intelectual y lo meorístico. Esta educación se basa solamente en uno de los hemisferios cerebrales, el hemisferio izquierdo, en el que priman las funciones verbales, lógicas y analíticas. Esto ha producido un descuido importante del hemisferio derecho del cerebro, que es el hemisferio emocional, en el que se halla la imaginación, la creatividad, el talento, el genio y las funciones motoras, corporales y artísticas, quedándo este atrofiado en la persona común. El manejo del hemisferio derecho no solo es importante por sus funciones, sino porque es el hemisferio cerebral en que se halla la armonía, la seguridad, el equilibrio y la fuerza interior, la conciencia. Cuando aprendemos a activar el hemisferio derecho del cerebro con técnicas de respiración, relajación, y energetización, se produce la sincronización de éste con el hemisferio izquierdo y lo que llamamos la integración de los hemisferios cerebrales. El estado de integración hemisférica se produce en la frecuencia 10,5 ciclos alfa, que es la frecuencia cerebral de la conciencia y el rendimiento superior en todas las áreas de nuestra vida.

Beneficios de la integración de los hemisferios cerebrales:

- nos permite el desarrollo de nuestra conciencia, vivir de una forma más consciente, comprensiva y armónica con las personas, la sociedad y el entorno

- nos permite salir del estado de conciencia psicológica en el que vivimos habitualmente, estado en el que vivimos en un continuo drama, sobrepasados por nuestros conflictos y nuestros problemas

- nos lleva a una inteligencia y un contol emocional superior, a ser superiores no sólo en lo que sabemos y hacemos sino también en lo que sentimos

- potencia nuestra identidad real y nos exige que reconozcamos y aceptemos los sentimientos propios y ajenos, y utilitzarlos para evaluar y guiar nuestros actos y conductas.

- nos permite analizar objetivamente las consecuencias de nuestras acciones – introspección – primer paso para un aprendizaje autoreferente, así como crear un lenguaje profundo no verbal y una empatía para una mejor conexión con nosotros mismos, asi como una gran capacidad de llegar y comprender a los que nos rodean.

La inteligencia sin consciencia crea individuos ineficientes, insatisfechos e insolidarios, que por más que lo intenten no consiguen comprenderse ni a sí mismos ni a los demás. Mi trabajo te ofrece la oportunidad de realizarte a todos los niveles. Si la aprovechas no te arrepentirás ya que descubrirás por ti mismo otra realidad que está dentro de tí.